Elegidas por un ángel


     Los que amamos los animales sabemos que son seres muy especiales. A su alrededor existe un misterio, un aura que los convierte en ángeles guardianes de nuestras vidas.
     Emprender mi propio negocio como peluquera canina me ha llenado de mucha luz y alegría porque es un trabajo que me ha permitido conocer las mascotas de personas maravillosas, y si bien es cierto todos mis clientes y sus perrijos saben que son lo mejor en mi vida, hoy le quiero dedicar este blog de noche de Navidad a unas clientas especiales, Shirley y su hija Valeria, y a su perrija Thalía.
     En el año 2010 estas valientes y luchadoras mujeres se embarcaron en la aventura de construir su propia casa, muy hermosa y moderna por cierto. En el proceso, una perra callejera embarazada llegó a hospedarse a la construcción, y desde entonces, junto a Oskar, también adoptado,  vive llena de amor y chineos.
     En una sociedad que discrimina por lo que sea, por feo, bonito, gordo, flaco, macho, negro, alto, bajo; los perros criollos como Thalía, esos famosos zaguates sin pelaje largo ni elegante, pero con tanto amor que dar, no se libran de esa horrorosa discriminación humana.
     Debo decir que mi primera cita a la casa de Shirley y Valeria me devolvió la fe y la esperanza en el futuro porque a diferencia de otras personas, ellas contemplan dentro de su presupuesto familiar el cuidado de Thalía.
     Esta hermosa zaguatita se pone muy nerviosa cuando la subo a la mesa de grooming, pero se queda quieta, y se deja hacer de todo sin moverse, sin morder, sin siquiera quejarse. Desde el paticure que incluye el tratamiento de almohadillas y limado de uñas, tratamiento de codos, limpieza de oídos, secado y peinado, Thalía es una master del grooming, y su comportamiento siempre ha sido excepcional.



     Hoy quiero destacar esta historia porque diciembre es uno de los meses que más perros en edad de oro son abandonados. Thalía ya es una adulta mayor, con algunos problemas de salud, y aunque ha sido diagnosticada con un soplo en el corazón, sus amorosas dueñas no dejan de amarla, y darle el cuidado y atención que como parte de esta familia perruna se ha ganado.

     Shirley y Valeria son un ejemplo a seguir, y aunque son tiempos difíciles, sus perrijos están a su lado llenos de cuidados y sobre todo, llenos de amor. Tanto amor, que contratan mis servicios para poder estar cerca y vigilar este proceso que a veces puede ser estresante, y hasta traumatizante para nuestras mascotas.
     Que en esta Nochebuena no se te olvide que tu mascota también es tu familia. ¡No la abandones! ¡Feliz Navidad a tod@s!

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